Adventures and Reflections from Cathy O'Dowd

Adventures & Reflections
from Cathy O'Dowd

Una conversación con Karen Montalva de códigomujer – mujer de inspiración de Chile. Códigomujer representa uno de los mas notables sueños de Karen, conectar el corazón y mente de miles de mujeres alrededor de sus historias.

el valor de escribir, es la libertad de decor, es el poder de saner, es el coraje de no callar.
detrás de cada mujer hay una historia. atrévete a contar la tuya.

¿cuál fue tu aprendizaje al terminar la primera expedición al ruwenzori en áfrica central?

pienso que lo esencial que aprendí de esa expedición fue enteder cómo algo puede ser tan difícil y a la vez traer una enorme recompensa. en cierta forma fue una terrible “introducción a las expediciones”… se nos acabó la comida, sintiéndonos muy vulnerables. luego se volvió muy difícil cargar esas enormes mochilas en esas inmensas montañas.

casi me devolví porque no me creí capaz de hacerlo, pero me mantuve allí, aprendiendo que hay una recompensa maravillosa a partir de las cosas que difíciles.

¿cuáles son las tres principales lecciones que aprendiste al escalar montañas?

primero que escalar montañas no es pasar tiempo en la cumbre de la montaña, sino que realmente se trata del viaje. cuando miro hacia atrás, lo que recuerdo son los lugares y experiencias que tuve en el camino.

lo segundo es cuán lejos puedes llegar con pequeños pasos. un paso es pequeño y no impresiona, pero cuando los sumas, puedes llegar a la cima del everest… ¡puedes cruzar el mundo si así lo deseas!

el tercer aprendizaje es que las montañas me hicieron consciente de estar en constante alerta. necesitas saber lo que está pasando con el clima, la condición de la nieve, lo que está sucediendo con tu propio cuerpo y con tus compañeros, porque cualquier cosa que vaya mal, tan pronto te des cuenta, más rápido encontrarás la solución. tienes que estar muy consciente de quien eres en ese momento, lo que puede ser fructífero si traemos la misma actitud al hogar, al trabajo y a las cosas que hacemos cada día.

en medio del silencio de la montaña y frente a los desafíos que enfrentaste, ¿cuál es el mensaje que te repetiste a ti misma?

hay un pequeño truco motivacional que se usa para mantenerte enfocado frente a cualquiera situación difícil, pero ese no es el mensaje entrelíneas, lo que se debe repetir es: “¿esto me lleva al lugar al que yo quiero llegar?” no importa cuan difícil se vuelva el viaje, lo importante es que me conduce al lugar donde quiero ir.

a lo que se suma: “yo escogí estar aquí, esta decisión me pertenece, estoy consciente de mi decisión y sé que las cosas serán difíciles. estoy aquí porque quiero estarlo. llegaré a la cima de la montaña y observaré la siguiente vista, y luego avanzaré al siguiente campamento”.

¿cómo manejaste el miedo en estos momentos críticos y de alto riesgo?

hay dos tipos de miedos. lo importante es darte cuenta cuál es el que sientes.

el primero es el que llamo el miedo real, que es cuando, por ejemplo, escuchas el sonido de la avalancha… la situación es peligrosa y hay que actuar rápidamente. pero a ese tipo de miedo te enfrentas de manera realista y para las que te has preparado y te has entrenado… en muchos casos no puedes arrancarte lejos, pero puedes descubrir las cualidades y habilidades para manejarlo.

el segundo miedo es el emocional, que no es real y que dice: “no puedo, no soy suficientemente buena, qué sucede si fracaso?” este miedo puede ser extremadamente dañino, ya que nos detiene, pero podemos superarlo identificando qué es lo que lo que lo genera… en esos momentos debemos silenciar esa voz y decirnos a nosotras mismas: “he llegado tan lejos porque soy buena, competente e inteligente, y si no sé cómo hacerlo, aprenderé y dejaré que esas voces desaparezcan junto con esa nube de miedo emocional”.

¿cuáles son las tres emociones y pensamientos que experimentaste al llegar a la cima de la montaña?

la primera emoción fue “¡no puedo creerlo, lo he logrado!”

la segunda fue básicamente un sentimiento de alivio: “finalmente estoy parada en el punto más alto del mundo, pensando ´ahora puedo parar… qué alivio mental más grande´”.

el tercer pensamiento fue: “mucha gente muere en el descenso, no puedo relajarme, no puedo desconcentrarme. esto no ha terminado… muchas personas colocan la meta en la cima, y esta no se encuentra ahí. el punto es cuando vuelves a casa de manera segura”.

¿qué descubriste de ti misma a través de tus expediciones?

dos cosas cruciales, una de ellas y particularmente fue en mi primera expedición y es que yo era capaz de mucho más de lo que pensé, lo cual fue interesante, ya que cuando era joven era muy tímida y poco sociable. fue entonces cuando comencé a escalar grandes montañas y realmente desperté al hecho de que era capaz de muchísimo más de lo que se me estaba permitido. con este descubrimiento no habían límites…

lo segundo fue que está bien fracasar y hacerlo públicamente. cuando llegas al mundo real, si vas a tomar riesgos reales, te arriesgas a fracasos reales y a la observación de las personas.

mi primera expedición fue un gran fracaso público, tuve que enfrentar muchas críticas, pero al final no había forma de controlar lo que estaba pasando… sin embargo, vi que habían muchas oportunidades esperando por mi y me di cuenta que estaba mucho menos temerosa a fracasar…

¿cuáles son los desafíos que tuviste que enfrentar en una profesión liderada históricamente por hombres?

creo que me enfrenté a dos grandes desafíos. el primero es el sentimiento de ser escuchada. cuando estás en un grupo de hombres seguros de sí mismos, y no eres cuidadosa de que fluya la conversación, puede que ellos asuman que no tienes nada que decir… uno de los desafíos que tuve que enfrentar en las expediciones fue el coraje para sumarme a la conversación.

lo segundo es que no soy muy buena llevando la delantera. tiendo a mirar a mi alrededor y sólo si veo que nadie lo hará, lo hago yo. y es curioso, porque muchas veces, he sido yo la más calificada para tomar este rol. esto sé que es algo que debo mejorar.

¿cuán importante es para las mujeres del mundo en el que vivimos, tomar riesgos? y ¿cuán importante es medir los riesgos de nuestras decisiones?

es enormemente importante tomar riesgos.

si no hacemos cosas de las que no estamos seguras del resultado, nunca sabremos de lo que somos capaces de lograr y los demás tampoco… creo que nuestra responsabilidad es tomar riesgos y vivir a la altura de nuestro potencial e inteligencia.

es tremendamente inspirador cada vez que una mujer se levanta, toma riesgos y se muestra a sí misma lo que es capaz de hacer. con ello incrementamos el espacio en el que las mujeres podemos operar en el mundo. esto nos lo debemos a nosotras mismas y al resto del mundo.

es muy importante entender las consecuencias de tomar riesgos y al medir éstos, necesitamos ser muy cuidadosas de estar siendo realistas… el proyecto podría terminar en un fracaso catastrófico, y tu podrías abandonarlo llevándote contigo habilidades, confianza, nuevos contactos… pero tampoco debemos caer en los riesgos dramáticos como una excusa para no hacer nada.

como mujeres, ¿cómo aprendemos a no darnos por vencidas y a vencernos a nosotras mismas?

esta pregunta es muy difícil, porque hay tantas formas en las que la vida de la mujer es complicada y restrictiva, que es muy difícil dar un consejo general.

en todo caso algo importante es estar consciente de lo que has logrado y de lo que te sientes orgullosa. las mujeres tendemos a mirar hacia arriba a otras personas en vez de hacerlo a nosotras mismas. a menudo ignoramos completamente en lo que somos buenas, aún si manejamos una casa, lo que requiere muchas habilidades de organización.

por un lado creo que necesitamos parar y tomar crédito por lo que somos buenas, pero también es importante que no tomemos sobre nosotras las debilidades, fracasos y problemas de otras personas. a menudo las mujeres tomamos los problemas del mundo y eso es un error… podemos tratar de cambiarlos, pero no somos responsables de ellos…

¿cuáles son las preguntas que una mujer debería hacerse a sí misma durante su vida?

¿por quién estoy haciendo esto?… ¿lo estoy haciendo esto por mí misma o para exceder las expectativas de mis padres, de la sociedad, de mi esposo o de quien sea?

la segunda pregunta es ¿qué más podría estar haciendo?

¿luego de haber sido parte de diversas expediciones, cuál es la decisión que tomaste para tu vida y que al hacerlo te impactó?

en la tercera expedición, muchas cosas resultaron mal y pienso que habría sido mucho más fácil para algunas personas haberse ido a casa, y decir, “no haré esto nunca más”, pero mi decisión fue abrazar la aventura… ¡corrí a las nuevas oportunidades!

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